Visitas

lunes, 12 de septiembre de 2011

Aquel 11-s


Aquel 11-s

Muchas veces se ha dicho que una vida puede cambiar en un segundo. Si hay un segundo que cambió al mundo aquel instante de las 08:46:30 (horario del Este de EE.UU.) de aquel 11 de septiembre de 2001 donde el vuelo 11 de American Airlines se incrusta en le Torre Norte del World Trade Center. Ese día, ese instante modificó indefectiblemente el devenir del mundo en todo aspecto.

La “securitización” de la política internacional, esa incansable necesidad de resolver todo conflicto a través de las fuerzas armadas ha sido el discurso pregonado desde aquella fecha. Estados Unidos a la cabeza lleva la “Guerra contra el Terrorismo” como una causa noble que solo deja países devastados rearmados con empresas transnacionales de origen estadounidenses y afines.

No es verdad que el planeta es un lugar más seguro, tal como se ha tratado de afirmar desde el comienzo de la cruzada anti terrorismo (o anti obstáculo de turno para hacerse de un objetivo estratégico). Y no es una opinión de quien les habla, sino basta con observar lo que sucede en Ciudad Juarez, la situación de “Las Maras” en Centroamérica (ambos casos alimentados por la excesiva demanda de estupefacientes desde Estados Unidos). O sino también se puede observar cualquier punto de Medio Oriente donde de alguna u otra forma la OTAN ha depositado sus intereses.

Estos 10 años han servido para tejer miles de sospechas sobre lo sucedido ese día. 2937 personas perdieron sus vidas ese día, 2.602 en el complejo del WTC, pero ningún personal ejecutivo. La característica forma del derrumbe de ambas torres, ratificada como una explosión controlada por especialistas en ese tipo de derrumbes, alimentado por el encuentro de material químico usado en esas implosiones. El corte de luz “programado” por mantenimiento una semana antes en ambas torres sin necesidad alguna. Los videos de seguridad del Pentágono que no deja ver ningún avión y los vecinos de la zona que aducen haber escuchado un avión de guerra y no de pasajeros.

Lo cierto es que la población de Estados Unidos volvió a elegir a George W. Bush como su presidente por el temor infundido de que cualquier persona de tez oscura y barba era un potencial asesino. Hasta que llegó Obama quien no solo ganó su presidencia por promesas de campañas sino que también logró obtener un Premio Novel de la paz.

Tres guerras, tres atentados, miles de pérdidas humanas y, lo que es peor aún, la mayoría de las víctimas eran civiles, ciudades destruidas, países acéfalos por años son un poco de los efectos que este 11-s dejó. Nunca se sabrá que fue lo que pasó: ¿Falló la seguridad del país que por invertir billones y billones de dólares se encuentra en la peor crisis económica de los últimos 80 años?

¿Fue realmente un auto-atentado? ¿Dónde quedó el Boing que se “estrelló” en el pentágono? ¿Y las armas de destrucción masiva que habían en Irak? ¿Y Bush? ¿Y Blair? ¿Y el cuerpo de Osama Bin Laden? Son preguntas que seguramente nunca podremos saber con certeza. El planeta nunca será un lugar más seguro hasta que estemos seguros de lo que pasó aquel 11 de setiembre de 2001.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More

 
Design by Free WordPress Themes | Bloggerized by Lasantha - Premium Blogger Themes | coupon codes